Me describo a mi misma, soy trigueña, a veces incluso luzco enferma, a mi parecer. Mi pelo es muy oscuro el negro mas oscuro que he visto, a veces luce brillante y otras muy opaco sobre todo en el invierno; es como si esta época del año me opacara en todo aspecto.Dependo de pocas cosas, pero son vitales, como el sol, a pesar de las manchas que sufre mi cuerpo al exponerme a el, para estar feliz me basta un día soleado. ¿Quién puede no alegrarse al levantarse, abrir la cortina y que el sol te dé de lleno a la cara, toda esa vitalidad que tienen sus rayos penetrando tu rostro y los colores brillantes que deja? Me han dicho que se nota que soy una persona feliz, siempre con una sonrisa a flor de piel. La verdad es que una de mis formas favoritas de pasar mi tristeza es escuchar música triste. ¿Qué mejor que la melancolía de Arjona? A veces siento que mi vida se puede reflejar en distintas canciones, ese es el poder de la música: que llega a todos. Para cada situación hay un tema.
Ojos, reflejos del alma. Sólo los que bien me conocen, mis ojos pueden descifrar... me delatan en momentos cruciales. ¿Las cosas más lindas de la vida? Los inolvidables fiestas con mis amigos de toda la vida... sé que nos tendremos toda la vida; un atardecer en verano, con la brisa golpeándote el rostro y nada más que hacer que pueda interrumpir ese momento increíble; la noche frente a playa, ¿has visto la luna reflejada en el mar?; ver una gran película con alguien a quien quieras; reírte sin motivo; mirar las estrellas con alguien que quieres y ver una fugaz... en fin... tantas cosas pequeñas que van sumando alegrías a tu vida. Y que muchas veces de ellas el valor no consideras.
Lo más importante para mí son mi familia (pilares fundamentales) que la verdad casi nunca entiendo pero son parte de mi, mis amigos (¿qué sería la vida sin risas?) y yo misma, porque si yo estoy bien, puedo transmitir energía y alegría a los demás y ayudar un poco a que este mundo deje de ser tan egoísta. Todos deberíamos hacer lo mismo. ¿Mis defectos? Soy orgullosa y radical. Una vez que tomo una decisión, nadie puede hacerme cambiar de parecer. Soy cambiante, me lo han dicho un par de veces. Soy muy desordenada; hablo muy relajada y otras veces muy rápido, tal vez algo atolondrada, como quieran llamarle. Miles de virtudes, muchos mas defectos; pero creo que es parte de disfrutar la juventud.
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